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Para ser más gráficos os dejo un par de vídeos que espero convenzan al que los vea de la importancias y el riesgos de estas útiles herramientas.
Redactores:
Manuel Bestratén Belloví
Ingeniero Industrial Químico
Emilio Turmo Sierra
Ingeniero Industrial
CENTRO DE INVESTIGACIÓN Y ASISTENCIA TÉCNICA - BARCELONA
Legalmente la empresa está obligada a rellenar un Parte Oficial de Accidente de Trabajo en todos los accidentes que produzcan lesiones (concepto legal de accidente de trabajo), tanto si el accidente causa baja o no.
Sin embargo, es recomendable que además se cumplimente un parte interno de la empresa, que pueda también ser rellenado incluso para accidentes sin lesiones, y que permita extraer una mayor información que la suministrada por el Parte Oficial. Tal parte interno de notificación de accidentes puede ser utilizado al mismo tiempo como sistema que facilite la investigación de los accidentes.
Esta nota Técnica de Prevención pretende ofrecer a la Empresa los sistemas de seguimiento y control de la accidentabilidad que la experiencia ha demostrado como más efectivos.
Se muestran los diferentes indices estadísticos, así como los factores de clasificación de los accidentes, con objeto de extraer de los mismos una información que, tratada adecuadamente, lleve implícito además de un conocimiento preciso de la accidentabilidad, una motivación de los responsables de producción para la mejora del nivel de seguridad de sus áreas de trabajo.
A todos los accidentes se les pueden asociar una serie de factores característicos que permitan una clasificación múltiple de los mismos.
Gravedad de la lesión:Consecuencias del accidente (Ejemplo: grave).
Forma del accidente:Manera de producirse el accidente al entrar en contacto el agente material con la persona accidentada (Ejemplo: atrapamiento).
Agente material:Objeto, sustancia o condición del trabajo que ha originado el accidente (Ejemplo: mezcladora de cilindros).
Naturaleza de la lesión:Tipo de acción traumática producida por el accidente (Ejemplo: amputación).
Ubicación de la lesión:Parte del cuerpo en que se localiza la acción traumática (Ejemplo: mano).
Figura 1: factores característicos
Para facilitar la toma de datos y su posible tratamiento estadístico, es preciso utilizar un sistema de códigos. El sistema de clasificación más generalizado para la Forma del accidente es el de la O.I.T. Para la codificación de los agentes materiales los códigos comúnmente empleados son los de la O.I.T. y también el sistema ANSI más amplio que el anterior. Ahora bien, cada Empresa, según el tipo de actividad que desarrolla, dispone de una serie determinada de agentes materiales. Por tal circunstancia la clasificación de los accidentes por agentes materiales, en el seno de la Empresa puede ser realizada fácilmente mediante sistemas propios, sin necesidad de utilizar sistemas generalizados aplicables a todo tipo de actividades industriales.
En la Ficha de accidentes figura 2 se muestra un ejemplo de Ficha de accidentes diseñada para facilitar la toma de datos por el Departamento de Prevención.
El análisis estadístico de los factores característicos de los accidentes permitirá extraer una información útil con la que establecer dentro de un programa preventivo una serie de acciones concretas para reducir unos determinados tipos de accidentes.
Es importante que los factores de clasificación de los accidentes sean conocidos a nivel estadístico por los mandos intermedios de las diferentes secciones de la Empresa. En la Ficha informativa de accidentes acumulados por secciones>figura 3 se muestra una Ficha informativa de los tipos de accidentes acumulados por secciones, en la que cada mando podrá comprobar mensualmente los diferente tipos de accidentes que se van produciendo a lo largo del año, tanto en su sección como en otras y al mismo tiempo ver fácilmente la evolución respecto al año anterior.
Esta clasificación puede complementarse con otros datos, como por ejemplo:
Sobre el accidentado
Sobre el accidente
Calificación profesional.
Antigüedad en el puesto de trabajo.
Duración de la lesión.
Edad.
Causas del accidente.
Parte del agente material.
Etc.
Figura 3: Ficha informativa de accidentes acumulados por secciones (Muestra aplicada en Industrias químicas)
Mediante los índices estadísticos que a continuación se relacionan se permite expresar en cifras relativas las características de la accidentabilidad de una empresa, o de las secciones de la misma, facilitando por lo general unos valores útiles a nivel comparativo.
En este índice debe tenerse en cuenta que
:
No deben incluirse los accidentes "In itinere", ya que se han producido fuera de horas de trabajo.
Deben computarse las horas reales de trabajo, descontando toda ausencia en el trabajo por permisos, vacaciones, bajas por enfermedad o accidente, etc.
Dado que el personal administrativo o comercial no está expuesto a los mismos riesgos que el personal de fabricación, y que éstos varían según las diferentes secciones de trabajo, se recomienda calcular los índices para cada una de las secciones o ámbitos de trabajo homogéneos.
A nivel de Empresa interesa ampliar el seguimiento a todos los accidentes, tanto los que han producido baja como los que no, evaluando el índice de frecuencia global, por secciones.
Representa el número de jornadas perdidas por cada mil horas trabajadas. Se calcula mediante la expresión:
Las jornadas perdidas son las correspondientes a incapacidades temporales, más las que se fijan en el baremo de la figura 4, correspondientes a los diferentes tipos de incapacidades permanentes.
En las jornadas perdidas deben contabilizarse exclusivamente los días laborables.
Representa el número de accidentes ocurridos por cada mil personas expuestas.
Este índice es utilizado cuando no se dispone de información sobre las horas trabajadas. Generalmente en la Empresa es preferible el empleo del Índice de Frecuencia pues aporta una información más precisa.
Se utiliza para cuantificar el tiempo medio de duración de las bajas por accidentes.
El cálculo de los índices expuestos, en especial los de frecuencia y gravedad, de forma periódica (por ejemplo mensualmente), facilita una información básica para controlar la accidentabilidad en la empresa, que debe completarse con el análisis de otras variables como los factores de clasificación de accidentes ya expuestos y otros conceptos no mencionados como el análisis de pérdidas. A continuación se expone el método estadístico de control más idóneo para el seguimiento y control del índice de frecuencia.
Este método de control estadístico permite detectar, a través de la evolución del Índice de Frecuencia, si los cambios experimentados son debidos a una fluctuación aleatoria o a la entrada de un nuevo factor que ha modificado las condiciones de seguridad.
Por consideraciones estadísticas basadas en la distribución de Poisson, puede establecerse, en función del número de horas trabajadas y de unos márgenes de confianza establecidos, un valor límite, superior o inferior, para el índice de frecuencia esperado que previamente haya sido fijado por la Empresa, ya sea éste el mismo índice del año anterior o bien una determinada reducción del mismo fundada en una política de objetivos en prevención de accidentes.
Para la aplicación de este método a una empresa, se han de considerar tres casos:
Si el número de horas trabajadas N es inferior a 10.000 no es aplicable dicho método, debiéndose acumular las horas de dos o más meses consecutivos, para poder aplicarlo.
Si el número de horas trabajadas en el período considerado es superior a 10.000 pero inferior a 1.200.000, el intervalo de confianza se determina empleando una Ley de Poisson de media:
m = I · 10-6 · N
Para facilidad de cálculos, se encuentran tabulados los límites superior e inferior que definen el intervalo (Ver ntp 2.82).
Si el número de horas trabajadas en el período considerado es superior a 1.200.000 el intervalo de confianza se determina aplicando una ley Normal, según la expresión (1) de la Índice de frecuencia Índice de frecuencia.
Índice de frecuencia :
donde: n = nº accidentes en un período.
N = nº total horas-hombre trabajadas.
Siendo la frecuencia f = n / N (número de accidentes por hora trabajada), la media "m" de accidentes registrados en un período de horas trabajadas "t" será:
m = f · t
En todo el período N, el número medio de accidentes será:
Para valores de N altos, la distribución de Poisson se ajusta a una distribución normal con la misma media y con desviación tipo "S" igual a .
Con una probabilidad del 90%, la variable estudiada, número de accidentes en el período considerado, estará comprendida en el siguiente intervalo de confianza.
m - 1,65 S nº accidentes m + 1,65 S
Sustituyendo valores de "m" y "S" y multiplicando por 106 / N quedará:
En función del Índice de Frecuencia esperado I y del número de horas trabajadas N en uno, dos y tres meses, se determinan los tres límites tanto inferiores como superiores.
A la vista de la evolución del Índice de Frecuencia mensual se puede concluir con un nivel de confianza del 90% que las condiciones de seguridad han experimentado una variación significativa si:
El Índice de Frecuencia de un solo mes cae más allá de las rectas 1.
Los Índices de Frecuencia de dos meses consecutivos caen más allá de las rectas 2.
Los Índices de Frecuencia de tres meses consecutivos caen más allá de las rectas 3.
Gráfico 1: Diagrama mes a mes
Para poder detectar la tendencia a largo plazo del Índice de Frecuencia, se emplea el diagrama anual (Gráfico 2). Se calcula para cada mes el Índice de Frecuencia acumulado, contabilizando los accidentes ocurridos y las horas trabajadas desde el comienzo del período hasta el mes que se estudie. Los límites superior e inferior se determinan para cada mes en función del Índice de Frecuencia esperado y del total de horas trabajadas en uno, dos..., hasta doce meses.
Gráfico 2: Diagrama acumulado
El aprovechamiento de tal diagrama de Índices de Frecuencias acumulados por secciones de trabajo de una Empresa ha permitido facilitar a los responsables de producción, además de un autocontrol en la prevención de accidentes, un nada desdeñable valor motivacional.
La novedad del gráfico 3 respecto al anterior es que se ha prescindido de los límites inferiores y se ha introducido una zona intermedia de alerta que viene determinada entre las dos curvas de variación de los límites superiores obtenidos en función del índice de frecuencia del año anterior y el índice de frecuencia esperado para el año en curso. El índice de frecuencia esperado se podrá fijar tras un análisis del tipo de accidentes sucedidos, las mejoras tanto técnicas como humanas que se piensa incorporar a la sección para su reducción; y cómo no, de la experiencia propia o de otras empresas.
Gráfico 3: Diagrma acumulado, de posible aplicaición por secciones de trabajo
La experiencia ha demostrado como sistema más eficaz el remitir a cada responsable de sección, además del diagrama de índices acumulados de su propia sección, los de las otras secciones, quedando tales diagramas refundidos en un solo impreso cuya matriz se realiza al principio del año. Mensualmente se va transcribiendo la evolución de los índices, que son remitidos a las secciones como máximo cada trimestre, siempre que el número de horas trabajadas en cada sección, permita la aplicación del método. En caso contrario habrá que partir de períodos mayores.
En la NTP nº 2.82 se ha desarrollado un ejemplo de aplicación práctica para el seguimiento y control de los Índices de Frecuencia. Además se han incluido tablas para facilitar la determinación de los límites superior e inferior.
(1) O.I.T.
Estadísticas de los accidentes de trabajo
Décima conferencia internacional de estadígrafos del trabajo. Ginebra. O.I.T., 1962.
(2) SHIPP, P. J.
Presentación y Explotación de las Estadísticas de Accidentes a Escala de Empresa
Nota nº 256. Madrid, Instituto Nacional de Medicina y Seguridad del Trabajo.
(3) TURMO SIERRA, E.
Clasificación de accidentes. Tema docencia S-22. Notificación de accidentes. Tema docencia S-23. Registro de accidentes. Tema docencia S-24.
Barcelona, Centro de Investigación y Asesoramiento Técnico. 1975. Instituto Nacional de Higiene y Seguridad en el Trabajo

NTP 214: Carretillas elevadoras |
Chariots de manutention automoteurs
Powered industrial trucks
Redactor:
José Mª Tamborero del Pino
Ingeniero Industrial
CENTRO NACIONAL DE CONDICIONES DE TRABAJO
Se denominan carretillas automotoras de manutención o elevadoras, todas las máquinas que se desplazan por el suelo, de tracción motorizada, destinadas fundamentalmente a transportar, empujar, tirar o levantar cargas. Para cumplir esta función es necesaria una adecuación entre el aparejo de trabajo de la carretilla (implemento) y el tipo de carga.
La carretilla elevadora es un aparato autónomo apto para llevar cargas en voladizo. Se asienta sobre dos ejes: motriz, el delantero y directriz, el trasero. Pueden ser eléctricas o con motor de combustión interna.
Los diversos componentes de la carretilla se expresan en la figura 1:
Fig. 1
Pórtico de seguridad
Es un elemento resistente que debe proteger al conductor frente a la caída de carga, y al vuelco de la carretilla. La mayoría de las carretillas la llevan de acuerdo con las normas A.N.S.I. (American National Standards Institute), F.E.M., I.S.O., etc. Puede estar cubierto de una superficie de vinilo contra inclemencias del tiempo.
Placa portahorquillas
Es un elemento rígido situado en la parte anterior del mástil que se desplaza junto con la plataforma de carga. Amplía la superficie de apoyo de las cargas impidiendo que la misma pueda caer sobre el conductor.
Asiento amortiguador y ergonómico
Asiento dotado de sistema de amortiguación para absorber las vibraciones. Asimismo debe estar diseñado ergonómicamente de forma que sujete los riñones del conductor y lo haga lateralmente frente a giros bruscos del vehículo.
Protector tubo de escape
Dispositivo aislante que envuelve el tubo de escape e impide el contacto con él de materiales o personas evitando posibles quemaduras o incendios.
Silenciador con apagachispas y purificador de gases
Son sistemas que detienen y apagan chispas de la combustión y además absorben los gases nocivos para posibilitar los trabajos en lugares cerrados.
Paro de seguridad de emergencia
Paro automáticamente el motor en caso de emergencia o situación anómala.
Placas indicadoras
Todas las carretillas deberán llevar las siguientes placas indicadoras principales:
Placa de identificación. Datos fabricante.
Placa de identificación de equipos amovibles. Datos del fabricante y además capacidad nominal de carga, presiones hidráulicas de servicio caso de equipo accionado hidráulicamente, y una nota que ponga "Advertencia: Respete la capacidad del conjunto carretilla-equipo".
Presión de hinchado de neumáticos.
Inmovilización, protección contra maniobras involuntarias y los empleos no autorizados
Todas las carretillas deben llevar un freno de inmovilización que permita mantenerlo inmóvil con su carga máxima admisible y sin ayuda del conductor con la pendiente máxima admisible. La carretilla debe llevar un dispositivo de enclavamiento, por ejemplo de llave, que impida su utilización por parte de una persona no autorizada.
Avisador acústico y señalización luminosa marcha atrás
Necesario para anunciar su presencia en puntos conflictivos de intersecciones con poca visibilidad. Su potencia debe ser adecuada al nivel sonoro de las instalaciones anexas.
La función del conductor en el manejo de las carretillas elevadoras es primordial y por ello será persona preparada y específicamente destinada a ello. Hablamos someramente de la selección del carretillero y sus responsabilidades así como de su necesaria capacitación.
Los carretilleros deberán superar las siguientes pruebas dentro de las áreas de conocimientos y aptitudes:
Físicas
Visión
7/10 mínimo en cada ojo con o sin corrección.
Oído
Percibir conversaciones normales a una distancia de 7 m.
Corazón
No estar afecto de ninguna deficiencia que genere pérdida de consciencia.
Carecer de hernia
Psico-Fisiológicas
Campo visual
Ángulo de visión normal.
Colores
Distinguir de forma precisa los colores.
Reflejos
Reaccionar rápidamente frente a una agresión de tipo visual, auditiva o de movimientos.
Psico-técnicos
Superar pruebas técnicas de aptitud.
Técnicas
Conocimiento de todos los mandos y funciones de la carretilla.
Conocimientos de mecánica para resolver pequeñas incidencias.
La conducción de carretillas elevadoras está prohibida a menores de 18 años (Decreto nº 58-628 de 19.7.58).
El conductor de la carretilla es responsable de un buen uso de su carretilla tanto en lo que se refiere a:
Seguridad en general en el centro de trabajo: El conductor es responsable de las distintas situaciones que puede generar o provocar por su actuación incorrecta.
Vehículo y carga. El coste económico de la carretilla y de las cargas manipuladas condiciona a que el conductor deba ser persona preparada y por ello responsable del equipo que maneja.
La manipulación de cargas debería efectuarse guardando siempre la relación dada por el fabricante entre la carga máxima y la altura a la que se ha de transportar y descargar, bajo los siguientes criterios, en las diferentes fases del transporte: (Ver Fig. 2 Fases a, b, c, d, ,e y f).
a) | b) | |
c) | d) | |
e) | f) |
Fig. 2
Recoger la carga y elevarla unos 15 cms. sobre el suelo.
Circular llevando el mástil inclinado el máximo hacia atrás.
Situar la carretilla frente al lugar previsto y en posición precisa para depositar la carga.
Elevar la carga hasta la altura necesaria manteniendo la carretilla frenada. Para alturas superiores a 4 mts. programar las alturas de descarga y carga con un sistema automatizado que compense la limitación visual que se produce a distancias altas.
Avanzar la carretilla hasta que la carga se encuentre sobre el lugar de descarga.
Situar las horquillas en posición horizontal y depositar la carga, separándose luego lentamente.
Las mismas operaciones se efectuarán a la inversa en caso de desapilado.
La circulación sin carga se deberá hacer con las horquillas bajas.
La circulación por rampas o pendientes deberá seguir una serie de medidas que se describen a continuación: (ver Fig. 3)
Fig. 3
Si la pendiente tiene una inclinación inferior a la máxima de la horquilla (a < ß ) se podrá circular de frente en el sentido de descenso, con la precaución de llevar el mástil en su inclinación máxima.
Si el descenso se ha de realizar por pendientes superiores a la inclinación máxima de la horquilla (a > ß), el mismo se ha de realizar necesariamente marcha atrás.
El ascenso se deberá hacer siempre marcha adelante.
La estabilidad o equilibrio de la carretilla está condicionada por la posición del centro de gravedad, el cual varía en función de la diversidad de trabajos y los distintos volúmenes que se manejan.
El equilibrio de una carretilla se mantendrá siempre que se cumpla la ecuación: (Ver Fig. 4)
Fig. 4. En posición estática la máquina está en equilibrio
F x I = FM L
F: Peso de la carga
FM : Peso de la máquina y contrapesos
I: Brazo de palanca de la carga
L: Brazo de palanca del peso de la carretilla
Los valores de la carretilla son fijos por lo que el peso de la carga y su distancia al eje que pasa por la ruedas delanteras son las variables que deberán conocerse previamente a la ejecución de los movimientos, para asegurar el equilibrio. Para ello, existe una relación entre capacidad nominal y distancia del c.d.g. al talón (extremo interior) de la horquilla según la Tabla 1.
Tabla 1
Lo anterior se deberá complementar con la utilización de contenedores, paletas con la carga flejada, etc. que impidan la caída total o parcial de las cargas transportadas.
La carretilla debe adaptarse a los locales en los que va a trabajar y a su vez el diseño de los ámbitos donde deba moverse la carretilla se ajustará a las características de dichos ingenios. Así pues, se deberán tomar en cada caso las siguientes medidas:
Se debe utilizar una carretilla compatible con el local donde debe operar. Así en función de si debe trabajar al aire libre, en locales cubiertos pero bien ventilados o en locales cerrados de ventilación limitada, se eligirá la fuerza motriz de la máquina y depuradores de gases de escape. Además según lo mismo, la carretilla deberá estar provista de iluminación propia a no ser que sólo trabaje en locales al aire libre y en horas diurnas.
Es necesario prever un lugar para guardar las carretillas así como para efectuar labores de mantenimiento.
Los suelos deben ser resistentes al paso de las carretillas en el caso de máxima carga y antiderrapantes de acuerdo con el tipo de rueda o llanta utilizada.
Deberán eliminarse cualquier tipo de agujeros, salientes o cualquier otro obstáculo en zonas de circulación de carretillas.
El diseño de los pasillos de circulación debe cumplir las siguientes normas: (Ver Fig. 5)
Fig. 5
La anchura de los pasillos no debe ser inferior en sentido único a la anchura del vehículo o a la de la carga incrementada en 1 metro.
La anchura, para el caso de circular en dos sentidos de forma permanente, no debe ser inferior a dos veces la anchura de los vehículos o cargas incrementado en 1,40 metros.
Las puertas deben cumplir lo indicado en el apartado de pasillos y su altura ser superior en 50 cm a la mayor de la carretilla o de la carga a transportar. La utilización de puertas batientes exigirá la existencia de una zona transparente que posibilite una visibilidad adecuada.
Habrá que tener en cuenta la existencia de entramados, canalizaciones aéreas, etc. en los lugares de paso de las carretillas.
Inspecciones previas a la puesta en marcha y conducción
Antes de iniciar la jornada el conductor debe realizar una inspección de la carretilla que contemple los puntos siguientes:
Ruedas (banda de rodaje, presión, etc.).
Fijación y estado de los brazos de la horquilla.
Inexistencia de fugas en el circuito hidráulico.
Niveles de aceites diversos.
Mandos en servicio.
Protectores y dispositivos de seguridad.
Frenos de pie y de mano.
Embrague, etc.
En caso de detectar alguna deficiencia deberá comunicarse al servicio de mantenimiento y no utilizarse hasta que no se haya reparado.
Toda carretilla en la que se detecte deficiencia o se encuentre averiada deberá quedar claramente fuera de uso advirtiéndolo mediante señalización. Tal medida tiene especial importancia cuando la empresa realiza trabajo a turnos.
A título orientativo se dan las siguientes reglas genéricas a aplicar por parte del conductor de la carretilla en la jornada de trabajo:
No conducir por parte de personas no autorizadas.
No permitir que suba ninguna persona en la carretilla.
Mirar en la dirección de avance y mantener la vista en el camino que recorre.
Disminuir la velocidad en cruces y lugares con poca visibilidad.
Circular por el lado de los pasillos de circulación previstos a tal efecto manteniendo una distancia prudencial con otros vehículos que le precedan y evitando adelantamientos.
Evitar paradas y arranques bruscos y virajes rápidos.
Transportar únicamente cargas preparadas correctamente y asegurarse que no chocará con techos, conductos, etc. por razón de altura de la carga en función de la altura de paso libre.
Deben respetarse las normas del código de circulación, especialmente en áreas en las que pueden encontrarse otros vehículos.
No transportar cargas que superen la capacidad nominal.
No circular por encima de los 20 Km/h. en espacios exteriores y 10 Km/h. en espacios interiores.
Cuando el conductor abandona su carretilla debe asegurarse de que las palancas están en punto muerto, motor parado, frenos echados, llave de contacto sacada o la toma de batería retirada. Si está la carretilla en pendiente se calzarán las ruedas.
Asimismo la horquilla se dejará en la posición más baja.
Los principales riesgos y su prevención se especifican en la siguiente tabla:
El equipo de protección personal recomendado es el siguiente:
Mono de mangas, amplio que no moleste la conducción adaptado a las condiciones climáticas. Evitar bolsillos exteriores, presillas u otras partes susceptibles de engancharse a los mandos.
Resistentes y flexibles para no molestar la conducción.
De seguridad con punteras metálicas y con suelas antideslizantes, cuando además el operario en su puesto de trabajo debe actuar operaciones de manutención manual.
Aconsejable llevar casco de seguridad.
Conveniente para jornadas de trabajo largas y zonas de circulación poco uniformes.
El mantenimiento preventivo es indispensable para el buen funcionamiento de las carretillas de manutención.
Como principio básico se deberán seguir las normas dictadas por el constructor según las reglas siguientes:
El entretenimiento deberán realizarlo únicamente personal cualificado y autorizado.
Se revisarán periódicamente los frenos, dirección, avisadores, iluminación, reguladores, válvulas de descarga del circuito de elevación y mecanismos de inclinación y elevación. Asimismo se hará lo propio con los sistemas hidráulicos, en especial lo concerniente a fugas interiores o exteriores.
Se revisarán periódicamente los protectores y dispositivos de seguridad.
Las baterías, motores, controles, interruptores fin de carrera, dispositivos de protección, cables, conexiones y sobre todo el buen estado de aislamiento de la instalación eléctrica deben ser inspeccionados periódicamente.
Los neumáticos deberán verificarse para descubrir cualquier indicio de deterioro de los flancos y de las llantas.
Deberá mantenerse la presión descrita por el fabricante.
(1) DATA SHEET
Liquefied petroleum gases for industrial trucks.
Ed. 1974
(2) I.N.R.S.
Mesures de securité applicables aux charlots automoteurs à conducteurs portés
Note nº1026-84-76, Ed. 1976
(3) JORK Lift Operations
Manufacturing Chemists Association
Inc. Ed. 1960
(4) CISPALSA
Instrucciones de empleo para conductores de carretillas térmicas de horquilla
Fenwichk, Ed. 1972
(5) C.N.E. - F.E.M.
Safety code for powered industrial trucks - General
Ed. 1979
Requirements to be observed by the manufacturers
Ed. 1985
(6) C.N.E. - F.E.M.
Trucks operated with an indeterminated offset load
Ed. 1981
(7) DAULL, P.
Chariots de manutention automoteurs
Paris, INRS, 1976(8) F.E.M.
Código de seguridad para la utilización y el entretenimiento de las carretillas automotoras de manutención
5ª Ed. 1981
(9) F.E.M.
Curso para la formación de conductores de carretillas elevadores con horquilla
7ª Ed. 1981
(10) F.E.M.
Consejos para la utilización de carretillas de manutención elevadoras
Ed. 1974
(11) U.N.E. 58401
Carretillas elevadoras. Ensayos de estabilidad
(12) U.N.E. 58401
Carretillas elevadoras. Ruedas, medidas y capacidades
(13) U.N.E. 58403
Carretillas elevadoras. Designación capacidades normales
(14) U.N.E. 58405
Carretillas elevadoras. Tensión. Baterías de tracción para uso de carretillas eléctricas
(15) U.N.E. 58406
Carretillas elevadoras. Tableros porta-accesorios
EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL (EPI´S)
Podemos definir los Equipos de Protección Individual como “cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud, así como cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin” (R.D. 773/1.997, de 30 de Mayo).
El uso del Equipo de Protección Individual es una medida eficaz para la propia seguridad, debiendo usarse con el mayor cuidado posible. Sólo deben ser utilizados cuando los riesgos no se puedan eliminar o controlar suficientemente por medios de protección colectiva o con métodos o procedimientos de trabajo adecuados y bien organizados.
Al elegir un equipo individual se deberá considerar que éste sea eficaz frente a los riesgos que ha de proteger sin introducir otros nuevos.
Marcado CE:
Según lo marcado en la normativa de aplicación, cuando se requiera a un proveedor el suministro de los equipos de protección individual se deberá exigir el marcado CE que permanecerá colocado en cada uno de los EPIs fabricados de manera visible, legible e indeleble, durante el periodo de duración previsible o de vida útil del EPI; no obstante si ello fuera imposible debido a las características del producto, el marcado CE podrá colocarse en el embalaje.
Sólo aquellos EPI´s que por su diseño complejo están destinados a proteger al usuario de todo peligro mortal o que pueda dañar gravemente y de forma irreversible la salud (p.e. aparatos de protección respiratoria, equipos para trabajo en tensión, cinturones de seguridad, etc), es decir los denominados de Categoría III, estarán marcados de diferente manera: CEYYYY. Donde YYYY es el número distintivo del Organismo Notificado que interviene en la fase de producción como se indica en el art. 9 del R.D. 1407/92.
Folleto Informativo:
Junto al marcado CE el fabricante además suministrará un folleto informativo en el que además del nombre y la dirección del fabricante y/o de su mandatario en la Comunidad Económica Europea, incluirá información útil sobre:
Este folleto de información estará redactado de forma precisa, comprensible y, por lo menos, en la o las lenguas oficiales del Estado Miembro destinatario.
Todo trabajador debe mantener en perfecto estado de conservación el equipo de protección personal que se le ha facilitado colocándolo después de su utilización en el lugar indicado para ello. Se deberá hacer un uso correcto del mismo, solicitando su cambio cuando se encuentre deteriorado o cuando termine el periodo de vida útil del equipo que marca el fabricante.
El CASCO DE SEGURIDAD se utilizará siempre que las condiciones de trabajo obliguen a ello por la existencia de riesgo de caída del operario o de materiales sobre él. Su uso es personal y obligatorio y se cambiará al sufrir algún impacto violento. Con el casco de seguridad el trabajador se protege de:
El CALZADO DE SEGURIDAD con plantilla y/o puntera reforzada evita golpes, cortes y pinchazos en los pies. Este material deberá adaptarse a las características del medio de trabajo existentes en cada caso.
En la manipulación de materiales y herramientas se utilizarán GUANTES DE SEGURIDAD apropiados para evitar golpes, heridas, cortes, etc. Para trabajar con productos químicos se utilizarán guantes especiales para evitar la corrosión. Para trabajos con electricidad se utilizarán guantes aislantes.
Cuando haya riesgo para los ojos, por proyecciones o salpicaduras, es obligatorio el uso de GAFAS O PANTALLAS DE SEGURIDAD adecuadas. La protección y revisión de los ojos son primordiales para disminuir los accidentes laborales fundamentalmente en el uso de máquinas y herramientas, líquidos y equipos de aire comprimido y soldadura.
La MASCARILLA RESPIRATORIA se usará donde haya riesgo de emanaciones nocivas tales como gases, polvo y humos, adaptando el filtro adecuado al contaminante existente. En el uso de la mascarilla y los filtros se deberán seguir las recomendaciones del fabricante.
Si se llevan a cabo operaciones que generan un nivel de ruido elevado es necesario hacer uso de PROTECCIONES AUDITIVAS. Usarlas correctamente rebaja el nivel de ruido que llega al oído y consiguientemente el nivel del riesgo de lesión. Para que resulten eficaces, los protectores auditivos deben ser llevados durante todo el tiempo que dure la exposición.
Para TRABAJOS DE SOLDADURAS se utilizarán mandiles de cuero, polainas, guantes de soldador, botas de cuero y protección de ojos y cara.
En los trabajos en altura con peligro de caída es obligatorio el uso de sistemas anticaídas (ARNÉS DE SEGURIDAD), amarrado a un elemento resistente, revisándose frecuentemente el elemento de amarre y el mosquetón. No se deberá iniciar el trabajo sin este requisito.

Le changement d’attitudes dans la prévention des risques du travail (I): méthodes et classification
Changing attitudes in workplace risk prevention (I): methods and classification
Redactora:
Anna Prades
Licenciada en Psicología
CENTRO NACIONAL DE CONDICIONES DE TRABAJO
Huelga insistir en la necesidad del llamado cambio de mentalidad hacia la seguridad y la prevención. Cada vez se es más consciente de que, además de formación, es necesario incidir en que los conocimientos se traduzcan en actitudes y esas actitudes en conductas más seguras.
La presente NTP analiza las ventajas y limitaciones de distintas aproximaciones que pretenden lograr que los trabajadores actúen de forma más segura. Para ello, presenta un enfoque de aprendizaje social del cambio de actitudes permitiendo clasificar y valorar la idoneidad de los distintos métodos o estrategias promocionales.
Todo técnico de prevención tiene, en un momento u otro, la tentación de buscar una receta para la conducta humana. Desgraciadamente, o por suerte, tal receta no existe. Cuando se dice que la conducta humana es muy compleja se refiere a que depende de tantos factores que no es posible dar un receta maniqueista. Un ejemplo inequívoco de este tipo de explicaciones es el Conductismo: mediante este modelo se pretendía explicar la respuesta del individuo como consecuencia de unos estímulos externos. Posteriormente, el cognitivismo pretendió explicar todas nuestras conductas por procesos internos. Ambas adolecen del mismo mal: son teorías reduccionistas.
El enfoque del aprendizaje social es uno de los muchos enfoques existentes para dar cuenta de la conducta humana. Su ventaja es la sencillez, el hecho de que es muy práctico para tener una visión estratégica de nuestras actuaciones y que incluye las perspectivas conductual, cognitiva y sistémica.
Este modelo explica el comportamiento de los sujetos dentro de una organización en base a tres elementos: el sujeto (factores personales), su comportamiento y la situación en la que el sujeto está inmerso. La interacción entre estos tres elementos se conoce como “determinismo recíproco” (ver figura 1).
Fig. 1: Determinismo recíproco.
Tradicionalmente, la mayoría de las actuaciones diseñadas en los Servicios de Prevención para incrementar las conductas seguras de los trabajadores se han traducido en actividades formativas o en algún tipo de campaña promocional; pero esto contempla sólo una de las posibilidades que nos presenta el modelo: se pretende que, incidiendo cognitivamente en el sujeto, éste cambiará sus actitudes, lo cual hará que su comportamiento sea más seguro y, consecuentemente, disminuirán los accidentes en la empresa.
Sin embargo, si estas actividades no tienen en cuenta que el sujeto está inmerso en un sistema con el que interactúa, tal y como se observa en el esquema de la figura 1, estas actividades pueden estar condenadas al fracaso. Puede que se forme a un trabajador, pero que en su entorno laboral o familiar no existan las concepciones que se pretende mostrar. El ejemplo es más claro si pensamos en una campaña social dirigida a los adolescentes que consumen drogas: un adolescente que recibe información sobre la peligrosidad de las drogas o de lo que le puede suceder si es detenido con ellas, probablemente no cambiará su actitud. Los adolescentes que prueban las drogas lo hacen por su peligrosidad, no a pesar de ésta, y es este factor de peligrosidad lo que le convierte en un valor en su entorno social. Este ejemplo en el campo laboral sería el de un obrero de la construcción que no se pone el casco porque no es “de hombres”. No se pueden hacer intervenciones sin antes haber realizado la primera fase de todo plan de marketing: conocer el entorno, es decir, la situación.
Además, trabajar las actitudes sólo cognitivamente no siempre es suficiente. Las actitudes tienen también un componente afectivo y otro conductual. Y es posible incidir en éstas por otros vértices del triángulo del determinismo recíproco. Veamos un ejemplo de intervenciones que inciden en otros vértices del triángulo:
Una guillotina con doble mando es una medida que incide sobre el sistema y que asegura conductas seguras por parte del trabajador.
Una observación sistemática por parte del supervisor, que alabe las conductas seguras y amoneste los actos inseguros, o bien que se establezcan a nivel empresarial unos determinados objetivos conductuales, es una intervención que incide sobre el comportamiento, y su objetivo es que el cambio del comportamiento incida en la situación y en las actitudes del sujeto.
Pero, ¿es posible incidir en la actitud del sujeto con establecimiento de objetivos o cambiando la situación? ¿Tiene repercusión una medida impuesta en la actitud del sujeto o, sencillamente, actuará por cumplimiento de normas o procedimientos? Las empresas que tienen los índices de siniestralidad más bajos contestarían afirmativamente a esta última pregunta, algunos técnicos irían más allá y dirían que sólo con la implicación de los trabajadores en los objetivos establecidos es posible el éxito de cualquier medida preventiva.
Incluso es posible que se interioricen conductas seguras aunque de entrada se actuase por cumplimiento. Un ejemplo puede ser la seguridad vial: llevar cinturón de seguridad puede empezar siendo una conducta obligada bajo la amenaza de multa y acabar siendo una conducta aceptada. De la misma manera, durante nuestro proceso de socialización, vamos interiorizando normas que al principio nos son impuestas: da las gracias, pregunta antes de tocar algo, etc . Sin embargo, las medidas disciplinarias tienen unas repercusiones entre otras sobre el clima laboral que no tienen otras medidas.
En resumen, podemos socializarnos por influencia cognitiva, pero también por modelado de otros y por la situación. Las actitudes sólo son una de las muchas influencias sobre la conducta humana, el poder de la situación no debe subestimarse. En la figura 2 se puede ver cómo podemos medir o monitorizar cada uno de los vértices del triángulo del “determinismo recíproco”.
Fig. 2: Monitorización del triangulo del “determinismo recíproco”
Para que las actuaciones sean seguras deben darse dos condiciones:
Los trabajadores deben tener la habilidad, es decir, la capacidad de realizar determinadas tareas de forma segura. Esto implica el conocimiento de: los riesgos y de los procedimientos para evitar los riesgos, subsanarlos o minimizarlos en caso de que no se puedan eliminar por completo. Para ello se debe asegurar la formación para la transmisión de conocimientos así como las herramientas necesarias para que se asegure la habilidad: manuales de procedimiento, situaciones en las que se pueda practicar casos de accidente o emergencia...
Los determinantes situacionales, es decir, equipos, facilidades, sistemas de gestión y comunicación... deben permitir que las actuaciones sean seguras.
Para asegurarnos de que se cumple esta situación se debe aplicar un sistema de gestión de calidad total que integre la seguridad como principio estructural. Como se indica en la figura 2, las auditorías nos permiten detectar la calidad de las actuaciones.
El resto de métodos para influir en la conducta de los trabajadores son estrategias que pretenden funcionar ya sea como anzuelo, lanzadores (boosters) de determinados programas de prevención , o herramientas de recuerdo (como los pictogramas).
Antes de presentarlos hay que tener presente que el éxito de un plan de intervención sobre la conducta del grupo diana (es decir el grupo al que va dirigido y del que depende el éxito de nuestro plan) no se puede asegurar sin la intervención de éste, porque el plan tiene que estar adaptado a las necesidades del grupo. Nuestros planes de intervención tienen la misma intención que los anuncios de televisión. Queremos que se actúe de determinada manera por determinados motivos. Así que, de la misma manera que para realizar un anuncio se realiza un plan de marketing, para cada una de nuestras acciones deberíamos de emprender un plan similar en el que el concepto, el mensaje, los medios de promoción y distribución se adaptaran mejor a nuestros clientes finales. Y para asegurarnos esta adaptación ¿qué mejor que hacerles participar en la elaboración de nuestras actuaciones?
Todos los métodos que se pueden ver en la tabla 1 son estrategias de promoción. Todos pretenden lo mismo que cualquier anuncio. Quieren que el grupo “expuesto” modifique una idea, práctica o valor, sólo que en este caso no se promociona una colonia, sino conductas seguras. No todos los métodos que se presentan son suficientes para producir un cambio de actitud, pero combinados dentro de un programa preventivo sí que pueden lograrlo. Son herramientas adicionales a los “Antecedentes necesarios”. En la tabla 2 se presentan las ventajas y los límites de cada uno de ellos. Están clasificados según inciden cognitivamente, afectivamente, conductualmente o en la situación.
| Tabla 1. Clasificación de los métodos de promoción | ||||||||||
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Tabla 2. Métodos de promoción: ventajas y límites. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Los defensores de los métodos afectivos argumentan que no es posible cambiar una actitud sin sufrir un impacto emocional, a no ser que se trate de un tema que interese mucho al grupo diana (porque está muy implicado) y que el mismo pueda percibir claramente la diferencia entre la adopción de determinada práctica y la no adopción.
Por su parte, los especialistas en modificación de conducta, establecimiento de objetivos y feedback argumentan que un cambio de actitud no siempre se traduce en un cambio en el comportamiento. Sin embargo, si este modelado del comportamiento, no tiene repercusión en la actitud, no se puede asegurar la permanencia del cambio de la conducta.
Incidir sólo sobre la situación tiene los mismos inconvenientes que las estrategias que inciden sobre la conducta: debe lograr que la adopción no sea por simple cumplimiento, si no que se interioricen las medidas. El trabajador debe saber por qué se actúa de determinada manera y debe estar de acuerdo con ello; si no fuese así no se eliminaría una de las fuentes de peligro: la imprudencia del trabajador.
En suma, otra vez nos encontramos con la demostración clara de la complejidad de la conducta humana. No hay un programa que no presente sus “peros”. Sin embargo el tener claros los tres vértices de la figura 1 nos permite complementar un programa conductual con otro de formación, por ejemplo, sinergizando el cambio de actitud.
(1) CAMERON J. A
Social learning approach to the practice of satfety management.
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(2) SMITH, S.L
The pros and cons of the safety incentives.
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(3) LEBAR, G.
Is safety discipline a lost art?
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(4) DAVIES, S; HAINES, H; NORRIS, B; WILSON, J.R.
Safety pictograms: are they getting the message across?.
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(5) VEYRAL H.
Repères pour évaluer le caractère d’aide de consignes.
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(6) SELL, R.
What does safety propaganda do for safety? A review.
Applied ergonomics, 1977, vol 8, nº4, p. 203-214..